por Boris Koch
Diecisiete metros y cuarenta y dos centímetros A esa altura se encuentra el puente desde el que Bjarne y Luca, su mejor amigo, saltaron. No era una buena idea, pero Bjarne quería volar a toda costa para que en él se desarrollase una capacidad sobrenatural. No había normas estable…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.