Ilusionado y asustado, así se encuentra Andrés en la terminal de llegadas del aeropuerto de Basilea esperando la llegada de Fernando y su protector abrazo. Andrés ha dejado atrás el paraíso canario para instalarse junto con Fernando en la fría Suiza donde espera cultivar el fruto…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.