por Stéphane Fert
Un día la Niebla se lo llevó todo. ¡Oh, no la niebla de la mañana o la seminiebla del día después de la lluvia!, ¡nooo! La niebla de verdad. Barro, papilla de carbón, negra y espesa como tinta en suspensión. De las que se lo traga todo. Pero la Niebla también dejaba algo atrás. U…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.