por Beatriz Blanco
Un día en un sueño el dedo de alguien te roza, tal vez por azar, en un lugar concreto, móvil, misterioso, que estaba esperando ese roce para despertar, para desvelar, para despertarte. Y vuelves del sueño, donde te dieron instrucciones precisas, sin tú saber nada. Abres los ojos…
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