por Daniel Figuero
Nadie utiliza mi nombre completo. Nadie me conoce como Beatriz. Todo el mundo se traga con glotonería las cuatro últimas letras. Ni siquiera mi doctora, al recetarme las pastillas, lo ha escrito bien. En el día más importante de su vida, Bea ha cuidado hasta el último detalle. La…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.