por Teresa Moure
Cuentan los vecinos del pueblo que Leandro Balseiro plantaba lirios, narcisos, siemprevivas y anémonas de un delicado color violeta; que por los muros de aquella casa trepaban pasifloras moradas y rojas; que la cuna de su hija Clara fue un plantón de hortensias; que la niña se al…
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