por Pablo Macías
No llores, que es de niñas. Aunque te sientas triste, te duela o tengas un gran nudo. Eso aún se dice, y mucho. En este cuento no solo llora Armando, también su papá y su abuelo. Porque expresar lo que sientes, es liberador. Seas niño, niña o unicornio. Sinopsis Armando necesita…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.