Has tocado esta piedra, este trozo de ruina o de frontera violentada, y tu puño es al desamparo exigua y leve fuerza de quien no aprieta suficiente, de quien intuye ausencia de maestros. Pero no ambicionas tal derroche. Tan sólo juegas a robarle el alma. La estrechas, la deslizas…
Aún no hay reseñas. Inicia sesión para escribir la primera.