por Alain Mabanckou
Papá Moupelo lo bautizó con un apellido interminable, pero en el orfanato donde vive desde la infancia lo conocen por su sobrenombre: Ají Picante. Cada semana espera con alegría las clases de ese cura que es, para él, padre sustituto y fuente de esperanza. Pero, de repente, la fr…
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