Vasil Bykau (1924-2003) nació en una pequeña aldea del noroeste de Bielorrusia. Durante la Segunda Guerra Mundial combatió en las filas del Ejército Rojo y, tras la victoria, emprendió una fructífera carrera literaria dedicada casi por entero a la exploración de la experiencia humana en tiempos bélicos con todas sus complejidades morales y evitando los tópicos del heroísmo panfletario. Durante los últimos años del periodo soviético y tras la independencia de su país, se mostró como un destacado defensor de la preservación de la memoria histórica y la identidad cultural bielorrusa. Además de La ascensión, se han publicado en castellano sus novelas El obelisco e Ir y no volver.