S.J. Kincaid siempre quiso ser astronauta, pero su falta de habilidades matemáticas la llevaron a interesarse por la ciencia ficción. Su primera novela, Insignia , fue finalista del premio Waterstones. Sus secuelas, Vortex y Catalyst , han recibido reseñas destacadas de Kirkus Reviews y Booklist . Ha vivido en California, Alabama, New Hampshire, Oregón, Chicago, y Escocia, y sigue sin dar signos de querer asentarse en ningún sitio.