Pauline Butcher (Londres, 1947) tenía 21 años cuando un pintoresco músico le propuso ser su secretaria. Aceptó el empleo, se mudó a California y, durante cuatro años, vivió inmersa en la vorágine de Frank Zappa y su círculo íntimo. Regresó a Gran Bretaña en 1972, cuando Londres ya no era la capital de la cultura underground y se había convertido en una meca del pop. Posteriormente, trabajó como periodista musical, se casó y disfrutó de una vida bastante tranquila. Sin embargo, un día sintió la irresistible tentación de contar la historia de aquellos alocados años junto a uno de los creadores más geniales y excéntricos de las últimas décadas. Así nació este libro.