Nací, según mi abuela con los ojos muy abiertos, el 19 de enero de 1996 en la ciudad de Santo Domingo. Mi madre es sevillana y hace diccionarios. Mi padre es dominicano y adora cantar boleros. De esa mezcla andaluza y caribeña, de sus paisajes, sabores, ritmos y palabras, nazco yo y nace mi poesía. En mi casa siempre había libros y gente leyendo. Mi familia me inculcó el placer de la lectura y el amor por la comida, la cultura y el mar. Recuerdo que, desde pequeña, soñaba con ser escritora. Todos mis cuadernos del colegio tienen la clase escrita por delante, y relatos, canciones y poemas escritos por detrás. Con una vocación tan clara y el apoyo de mi gente, me dediqué en mi etapa universitaria a buscar lugares donde tuviese la oportunidad de escribir: la licenciatura en comunicación social en Santo Domingo, la especialidad en cine en Estados Unidos, los másters de guion en Sevilla y Salamanca, y todos los cursos de escritura creativa. Llevo ocho años viviendo en Sevilla y trabajando como guionista de cine y series. En mi tiempo libre escribo poemas, diarios y relatos. Mi única ambición —además de una casa bonita con muchos libros y claveles— es que las palabras sigan siendo mi oficio y mi juego durante toda la vida.