N. Logarri. Aunque desde hace más de treinta años vive en la provincia de Sevilla, nació en Barcelona un soleado mediodía de un 29 de junio, lo que, a buen seguro, como ella misma afirma, «,marcó mi naturaleza feliz y optimista»,. Entre sus calles y plazas más céntricas forjó sus primeras fantasías literarias, producto de una infatigable imaginación, alimentada, sin duda, por una temprana afición a la lectura. Siendo una colegial, escribió su primer manuscrito: una obra de teatro. Desde entonces, sus textos han sido variados: relatos cortos, adaptaciones, cuentos, pequeños poemas y algunos trabajos colectivos. El sobrino del cardenal es el primer texto de envergadura en el que se embarca, su primera novela. Hoy por hoy, continúa con la aventura.