Desde pequeña mostró una gran pasión por el cine y los videojuegos, lo que la llevó, años más tarde, a estudiar efectos especiales para el cine. Tras vivir en varias ciudades de España regresó a Santander, donde descubrió en la literatura otra manera de crear mundos. Publicando su primera novela, de la que es coautora “La voluntad de Larienel” en 2017 y estrenándose en solitario con “Acero y cenizas” en 2019. Ha trabajado en diferentes cortometrajes de animación alrededor del mundo y ahora escribe los guiones y dirige sus propios cortometrajes en la productora audiovisual Gatucu Films de la que es cocreadora.