Kay Kerr es una autora australiana conocida por su representación de la neurodiversidad en la ficción juvenil. Fue diagnosticada con autismo a los 27 años, lo que ha influido profundamente en su escritura. Su primera novela, Please Don’t Hug Me, publicada en 2020, tuvo muy buena crítica y la estableció como una voz importante para la comunidad neurodiversa. Con Señales perdidas, continúa explorando temas como la identidad, el autodescubrimiento y las relaciones amorosas desde una perspectiva auténtica y sensible.