Desde la adolescente, siempre le ha gustado dejar constancia de su imaginación en una hoja de papel. Destacaba por la capacidad de ofrecer sus ideas a las personas que la rodeaban. Sin embargo, al pertenecer a una familia de mente técnica, se vio obligada, por tradición, a seguir los pasos de sus padres. Gerente financiera de profesión, a menudo, en su alma, se siente muy alejada de las ciencias económicas. Para ella, los números importan menos que los hechos, pues no dejan espacio para los sentimientos. Posee una gran cantidad de manuscritos escondidos en un cajón de casa. Se resistía a compartirlos, quizás, por miedo a la crítica o por respeto a la esfera literaria profesional. Pero el destino resulta impredecible, verdad Y en estos últimos tiempos tan difíciles para cada uno de nosotros a causa de la pandemia, tras permanecer confinados a solas con nosotros mismos y nuestros pensamientos, en unas circunstancias muy delicadas, decidió despertar y dar una nueva vida a sus cuentos. Por necesidad y, también, por compromiso con los más pequeños. Porque tratan cuestiones muy importantes de nuestra condición humana.